El Pavo

Antes estaba considerado como un plato festivo, pero ahora, gracias a su escaso aporte calórico ha pasado a formar parte de la alimentación más sana.

El pavo, también conocido como gallina de Indias, chompipe o guajolote procede de México en donde se domesticó hace ya más de mil años.

En estado silvestre, los pavos, viven en grupos de hasta 20 aves en lugares cercanos a árboles. Los machos pesan entre 8 y 10 kilos y las hembras entre 4 y 5 kilos. Sin embargo, los animales criados en granjas llegan a alcanzar hasta 15 kilos –los machos-, gracias a siglos de cruces de los mejores ejemplares y a la alimentación moderna.

Los conquistadores españoles lo trajeron a Europa en 1511, donde, en un principio, se consideró como un manjar reservado para la monarquía y la alta sociedad, pero su cría y consumo se fueron popularizando, aunque sin llegar a equipararse a los de la gallina y el pollo y considerándose siempre como un plato festivo, sobre todo, en Navidad.

Esto comenzó a cambiar a finales del siglo XX, cuando los consumidores se concienciaron de la importancia de la alimentación sana y se dieron cuenta de que la carne de pavo y, en concreto, la pechuga, tenía un sabor suave, era fácil e digerir y proporcionaba una importante cantidad de proteínas de buena calidad, con un contenido bajo en grasa y colesterol.

La pechuga de pavo, aunque tiene fama de ser un poco seca, puede resultar muy tierna si se elige la que procede de animales jóvenes.

Cuando vayas a comprarla, fíjate en que se vea bien y fresca, con un color rosado y que no despida olores desagradables. Debes recordar que se trata de un tipo de carne que se contamina muy fácilmente, por lo que es importante conservar unas normas de higiene estrictas con el pavo: guárdalo en la nevera –o en el congelador- con su envoltorio original, separado de otras carnes o alimentos; no descongelarlo a temperatura ambiente; lavarse las manos y los utensilios con los que lo hayamos manipulado; cocinarlo hasta que esté bien hecho, no debe quedar crudo, y guardar las sobras cocinadas en la envera o en el congelador.

Propiedades

La mayor ventaja de la pechuga de pavo es que, por 100 gr de producto, solo ingerimos 96 calorías y 1 gr de grasa. Se recomienda para la alimentación infantil y para las personas con el estómago delicado, ya que es una carne de sabor suave y uno de los alimentos que menos alergias produce.

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