Albaricoques

Aromático, fresco y dulce, el albaricoque es uno de los grandes placeres de la mesa que nos proporciona el verano.

El albaricoque, también conocido como damasco o albérchigo, es el fruto del albaricoquero, un bonito árbol de la familia de las rosáceas, que es primo de la gran mayoría de los frutales que crecen en Europa. Un solo árbol puede dar hasta 100 kilos de fruta y quizás sea ése uno de los motivos de que los albaricoques sean muy abundantes en nuestros mercados durante esta época.

A la hora de comprarlos comprueba que ya estén maduros, con la piel lisa y la pulpa firme. No elijas las piezas duras o las que no tengan un bonito color anaranjado, pensando que madurarán en casa, porque no te darán buen resultado.

Los albaricoques son bastante delicados, pero se conservan 2 o 3 días a temperatura ambiente y hasta una semana en el frigorífico. Guárdalos en la parte más baja, sin apilarlos y dentro de bolsas de papel perforadas.

Si compras albaricoque secos –orejones-, consérvalos en frascos de cristal bien cerrados y protegidos de la humedad.

Recetas relacionadas con el monográfico: Albaricoques

Curiosidades
Los palillos japoneses, distintos a los chinos

Ahora que la comida china ya forma parte de nuestras vidas y que la japonesa está tan de moda, no está de más saber algo más sobre las costumbres y las diferencias de estas dos ricas gastronomías orientales. Ahí va un dato curioso: los palillos japoneses y los chinos no son iguales, ya que los primeros son más puntiagudos que los segundos.

Más curiosidades [+]