Arándanos

Aunque lo más común es degustarlos en mermeladas, postres o licores, algunas variedades de arándanos también se pueden tomar al natural o incluirlos como ingrediente de platos salados.

Los arándanos son las bayas de un arbusto del mismo nombre. Maduran entre el verano y el otoño.

En general, se pueden distinguir dos variedades de arándanos: los negros o americanos y los rojos o agrios. Los primeros son de mayor tamaño, suelen tener un color azulado, crecen de manera silvestre por casi toda Europa y son los únicos que se pueden consumir al natural. En cambio, los rojos o agrios se acostumbran a destinar a la repostería. Dado su alto contenido de sustancias acidificantes, resultan muy efectivos contra las infecciones digestivas y de orina. Cuando vayas a comprar arándanos, fíjate en que su color sea brillante e intenso, que su piel esté firme y seca y que desprendan un rico olor afrutado y dulce. Si los frutos están aún verdes, no madurarán en casa, pero tampoco los compres demasiado maduros, porque enseguida perderán su jugo. En casa, guárdalos en la nevera.

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Curiosidades
El protocolo de los cubiertos

Si, durante la comida, quieres soltar los cubiertos para beber o para conversar, debes recordar que el tenedor y el cuchillo –o la pala de pescado- se dejan dentro del plato, a ambos lados. El tenedor, a la izquierda, con las púas hacia abajo y el cuchillo o pala, a la derecha, con el filo mirando hacia ti. Cuando acabes de comer, el cuchillo y el tenedor se colocan, el uno junto al otro, como si marcaran las tres y cuatro en un reloj. Coloca el tenedor por debajo del cuchillo con las púas hacia arriba.

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